12.12.08
Odio las discotecas
Pues si odio las discotecas, odio la marabunta de gente que hay en ellas y que quiere pasar de un lado a otro aunque sea empujandote, odio la música tan cutre-salchichera que muchas discotecas ponen y que la gente la baila como si fuese lo último que hiciesen en su vida.
Odio las discotecas porque te topas con todo tipo de personas, personas que son amables y si se chocan te piden perdon, con personas que pasan tres mierdas de ti y que cuando te chocan te miran con una cara de mala ostia como diciendo “como me digas algo te llevas una galleta de regalo” y luego están las personas que pasan de todo, que aunque se hayan chocado y les hayas tirado el cubata de turno pasan de todo y siguen adelante como quiriendo llegar a cualquier sitio pero que no tiene rumbo fijo. Y lo que peor llevo de todo es…….. el humo del tabaco, si, esa humareda que hay cuando toda la peña se junta y se ponen a la vez a fumar creando como una niebla que no se sabe de donde empieza y aún menos cuando acaba, eso simplemente hace que mi paciencia y mis ganas de irme a otro sitio, incluso a mi casa aumenten de forma considerable, para que nos vamos a engañar, aunque las vistas estén bien (gogos moviendose como te gustaria que te hiciesen a ti pero a solas, muchachas ligeras de ropa que se mueven al ritmo de la canción de regueton de turno y que calentaria hasta el polo norte) no compensa con lo que he dicho anteriormente que me molesta de estos lugares.
Y ya de ligar ni hablamos, es que directamente es impensable porque la luz a veces es tan tan tan escasa que sabes que tienes delante tuya, si una tia, un tio o un pilar de la pared y no ves si la tia es guapa o es un callo que deberia quedarse en casa de por vida.
En resumidas cuentas, odio las discotecas, odio el agobio que da entrar en una de ellas, odio la gente que hay en ellas y que no tiene para nada consideración por los demás.